Revista Palta | FISGONA SERIAL
551
post-template-default,single,single-post,postid-551,single-format-standard,qode-quick-links-1.0,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,qode_grid_1300,footer_responsive_adv,qode-content-sidebar-responsive,qode-theme-ver-11.1,qode-theme-bridge,wpb-js-composer js-comp-ver-5.1.1,vc_responsive

FISGONA SERIAL

Por María Noel Pérez Llorens

 

Repaso mi timeline, me meto en perfiles, salto como un sapo virtual de una red social a otra -instagram merece un escrito aparte-, a veces en la oficina, otras mientras ceno, como si fuera mi Netflix o una de Almodovar. Stalkeo, scroll, scroll profundo. Miro fotos. Miro los likes de esas fotos. Salto a los perfiles de lxs etiquetadxs. Veo contactos en común. Me sorprendo. Me entero que Feli conoce a Rodrigo, me emociona la coincidencia, me entero de cosas que después no puedo contar porque sólo las sé, sólo pude haber tejido esos hilos virtuales, por fisgona serial.

Me auto stalkeo y veo en los primeros scrolls muchos flyers de sorteos de entradas. Los últimos son para ver Esperanza Spalding, para el Personal Fest, una bici y un brunch en Decata. Entre todo el spam alguna canción de Nick Cave y una nota que tomé prestada sobre la vida en la oficina.

Mirta tuvo “noche de sushi con Graciela” y agrega “Exquisito Sushi Art” etiquetando a la marca como si fuera una celebridad tirando un chivo. A 19 personas les gusta eso, a 8 les encanta. Acompañaron con champagne y Campari. Seguramente Campari primero, champagne para brindar de cierre y volarse sus sesentonas pelucas. Brindan a cámara. Hay muchos portarretratos familiares atrás. Mantel floreado de plástico sobre mantel floreado de tela. Platos floreados. Seguro cerraron los ojos cuando se clavaron la primera pieza y hablaron efusivas de lo bueno que estaba. Se prometieron repetir con Sushi Art.

Un tal Darío cambió su foto de perfil. Son como 4 Daríos uno al lado del otro, misma foto en primer plano con filtros diferentes: rojo, violeta, azul, amarillo. Hizo su propio arte pop. Darío sonríe. No sé quién es Darío, pero tiene 95 likes. Seguramente se sintió popular y vuelva a cambiar su foto de perfil cuando se sienta un poco bajón y abandonado. Es importante no agotar a la micro audiencia y dosificar el cambio de la foto de perfil, quiero decir, manejar la frecuencia. El recambio constante es un exceso de demanda de atención.

Lo de la limpieza de contactos me parece que es tener aires de superioridad. Hacen falta los Daríos y seguramente yo soy el contacto Darío de alguien. Cada tanto debo aparecer y no tiene ni puta idea de dónde me conoce.

Es justo.

A Jimena le interesa el evento “De empoderadas a DIOSAS” por Mia Astral. Se sortean 2 entradas, hay que compartir el evento en el muro, poner “asistiré” y etiquetar en un comentario a un amigo. A Jimena la conozco de algún curso de meditación. De mi etapa “si sucede, conviene” debo tener unos 30 contactos que no ví más pero cada tanto, por alguna combinación extraña de algoritmos de Facebook, me aparecen sus actividades o intereses a eventos rarísimos. Jime tiene una foto suya en perfil y portada. Un exceso, una tautología celebratoria de todos los ángulos en los que se pueda enfocar la necesidad de atención. Un empalago autorreferencial.

Martín postea una selfie con su mujer y titula: “Hoy se cena fuerte!”. Es una foto vertical, es de noche y están en la calle, en una esquina. En el borde inferior, refuerzan el aparente buen momento con sonrisas efusivas. Demasiado. A Valeria nunca la ví en vivo, a Martín lo veía en la oficina, hasta que lo echaron hace un par de meses. También nos vimos en un par de telos y a veces me escribe de noche para hacer sexting, pero ya no le contesto. Están quemados por el sol. Eso no debe ser Buenos Aires, tampoco parece París o Nueva York. Si estuvieran de viaje lejos, Martín hubiese geolocalizado la foto. Snob. Porque lo que importa es mostrar tener una vida deseable, ser aspiracional para los círculos íntimos. Edición reglamentaria de la vida para redes sociales. Somos el recorte digital que mostramos de lo que hacemos. Tranquilamente podrían estar en una parri de Alvarez Thomas y Mariano Acha, pero están demasiado felices y bronceados. Están en la costa. Lo decido y sigo mirando. Valeria comenta: “A comerlaaaaaaaa”. Así, con exceso de Aes.

Varios likes y corazones.

Rodrigo agregó 20 fotos a su álbum BARCELONA.

Este fin de semana hubo dos casamientos en mi timeline, por lo menos lo que los que Facebook me pone para ver. Cada uno con más de 200 likes y reacciones de todo tipo. Los casamientos rankean bien, los viajes, los bebés y los gatos, por supuesto. Una vez quise pedir algo, no me acuerdo qué pero era un garronazo y arranqué con un: ME CASO. A todos les pareció genial y fue un éxito el posteo. El favor me lo hice sola.

 

 

 

Colaboración
[email protected]