Revista Palta | A TODA HORA, POR EL MISMO CANAL
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A TODA HORA, POR EL MISMO CANAL

Vacacionando en misiones con una novia me llega un whatsapp de un viejo amigo que decía: “Ey bro me mudo al 5to piso de tu edificio, vamos a ser vecinos!” Yo vivía en el 4to piso de la calle Balcarce en pleno centro de Rosario. La noticia era sacada un guión de tv: dos amigos de la infancia se vuelven a encontrar de adultos.  

La amistad con Emma estuvo marcada por la escuela secundaria, las salidas y un nexo en común, el cine. De pibes solíamos juntarnos con otros amigos y hermanos en nuestras casas para ver todo tipo de películas.

Ya instalado en el edificio, una lluviosa tarde de domingo, Emma me toca el timbre invitándome a tomar un café y a ver un clásico de la comedia “Weekend at Bernie´s” (1989) por TCM; tomamos el café y hablamos de lo fantástico que resultaba ver películas clásicas.

En TCM se da una rara mezcla de cine de culto, de autor y de clásicos del cine comercial. Esa tarde y ese canal, resultó ser la fuente de inspiración para retomar aquel viejo rito de juntarnos a ver pelis un día cualquiera de la semana; lo llamamos “Balcarce Project”.

Creamos un grupo cerrado en Facebook para juntar nostálgicos y Emma escribió un manifiesto que decía: “Balcarce Project es un lugar de encuentros donde, los mismos quemados de siempre, se reúnen a ver películas, debaten idioteces, llenan sus tripas y castigan sus hígados; todos son bienvenidos.

Durante el tiempo que vivimos en el mismo edificio vimos una lista interminable de películas, que eran parte de la grilla de TCM entre ellas; Red Heat (1988), The Hunger (1983), A fitsfull of dollars (1964), Pump up the volumen (1990), American Psycho (2000), Weird al Yankovic (1983) entre otras.  

TCM no es potestad de un grupo de nostálgicos, sino de muchos. Mi padre es otro de los consumidores. A lo largo de los años, la política de nuestra comunicación comenzó a ser la siguiente; dejamos de hablar de plata y culpas para centrarnos en lo importante, el cine de ahí que TCM haya sido nuestro canal de amor y encuentro. 

Su devoción por el cine es tal que al día de hoy sigue viendo y recomendándome las películas que lo marcaron, como: “Alien” (1979); “Blade Runner” (1982) y casi todas las de su actor fetiche Steve McQueen; (todas parte de la grilla de TCM).     

Hoy en día, los consumos audiovisuales son en formato de series y generados por plataformas online como Netflix o Amazon. TCM es la salvedad a esa regla, es el bastión de una legión de fervientes seguidores de lo retro, de las películas clásicas y del cine de autor que hace de la nostalgia un rito al que Emma, varios amigos mi padre y yo seguimos rindiéndole culto a toda hora, en todo momento y en el mismo canal. 

 

 

Por Álvaro Marrocco.

Colaboración
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